lunes, 29 de abril de 2013

PREVENCION DEL ABUSO SEXUAL: Responsabilidad del Mundo Adulto

Oliver Jeffers, "El Corazón y La Bottella"

Debido a los últimos acontecimientos que han ocurrido en las afueras del Colegio Alemán de Valparaíso, creemos pertinente como CGPA recordar que las tareas que tienen los colegios con respecto al abuso sexual, son básicamente dos: Prevenir y Proteger.

No es nuestra intención crear una alarma al respecto, debemos considerar que no ha existido ningún
tipo de abuso denunciado al interior de nuestro recinto, sino sólo la entrega de material pornográfico en las afueras de éste (informado a los apoderados los días 15 y 18 de abril a través de comunicados de CGPA y DSV). Sin embargo, no podemos desconocer el hecho irregular con carácter de delito que esto significa. Por ello, el colegio realizó las denuncias respectivas y activó las redes de apoyo con otros establecimientos escolares afectados y entidades del mismo recinto educacional, con las competencias necesarias para enfrentar el tema.


¿Por qué es importante hablar del abuso sexual?


Oliver Jefferes, "El Corazón y la Botella"

Porque es una forma de maltrato infantil que representa un problema social de grandes proporciones, sobre todo por el sufrimiento que esta experiencia ocasiona en la vida de las víctimas y sus familias, ya que los efectos inmediatos y de largo plazo constituyen una amenaza potencial al desarrollo psicosocial de los niños y jóvenes que han sufrido estas situaciones. Asimismo, impacta en el modo de relacionarse de las víctimas, quienes corren el riesgo de validar patrones de interacción abusivos, reproduciéndolos en la vida adulta.

En Chile, se ha estimado que alrededor de 1 de cada 10 niños (as) sufre de abuso sexual y que la edad de mayor riesgo son los niños y niñas entre 7 y 11 años.

Si bien la mayor preocupación de los padres es la presencia de extraños, según cifras del Sename, el 84,7% de los agresores son familiares o personas cercanas al círculo familiar del niño/a.

Dicho lo anterior, creemos esencial que los padres se informen para comprender este fenómeno y poder generar las herramientas adecuadas para proteger de mejor modo a sus niños y niñas de un posible abuso.


¿Qué es el abuso sexual infantil?


El abuso sexual es una de las manifestaciones más graves del maltrato ejercido hacia la infancia y en él  concurren tres factores:
  1. Actividad sexual en donde se involucra a un niño, pudiendo referirse a un amplio abanico de conductas, desde exhibicionismo hasta penetración.
  2. Asimetría en la jerarquía entre el abusador y la víctima, ya que el primero se encuentra en una posición de poder en relación al niño/a.
  3. Uso de maniobras coercitivas por parte del agresor, pudiendo ser de seducción, manipulación o amenazas.


La UNICEF define el abuso sexual infantil como:
“Toda acción, que involucre a una niña o niño en una actividad de naturaleza sexual o erotizada, que por su edad y desarrollo no puede comprender totalmente, y que no está preparado para realizar o no puede consentir libremente. En el abuso sexual infantil, el adulto puede utilizar estrategias como la seducción, el chantaje, las amenazas, la manipulación psicológica y/o el uso de fuerza física para involucrar a un niño o una niña en actividades sexuales o erotizadas de cualquier índole. En todos estos casos podemos reconocer que existe asimetría de poder y opera la coerción” (UNICEF, 2006).

Las condiciones para su ocurrencia se podrían resumir en cuatro (Modelo de Finkelhor, 1984):
  1. Motivación del agresor para cometer el abuso.
  2. Habilidad del agresor para cometer el abuso
  3. Capacidad del agresor para superar las barreras externas o los factores de protección del niño.
  4. Capacidad del niño para resistirse.

Es importante señalar que la dinámica del abuso sexual implica a tres actores: agresor, víctima y terceros. Estos últimos, de vital importancia para detener el abuso, proteger o por el contrario, ayudar a perpetuarlo.


¿Cómo podemos proteger a los niños del abuso sexual?


Ilustración de Loreto Salinas, "No es ligero, pero siempre maravilloso"
La mayoría de los programas preventivos de abuso sexual enseña a los niños a identificar sus partes íntimas, a generar recursos para decir NO al agresor o defenderse de algún modo. Pero ¿Es apropiado responsabilizar a los niños de su propia protección? ¿Es justo que recaiga sobre los niños la tarea de detener los abusos sexuales?

La respuesta es, NO. Si bien ese aspecto es importante, no es suficiente. 

¿Cuáles son los riesgos de centrarnos sólo en este aspecto?
  • No consideramos todos los factores que concurren en el abuso
  • Simplificamos demasiado el problema
  • No tenemos en cuenta la dinámica abusiva
  • Puede generar culpa en un niño víctima de abuso, lo cual le impida pedir ayuda o agrave los efectos

Por lo cual, debemos centrar la responsabilidad de la  prevención en el MUNDO ADULTO, sin dejar de educar a los niños en materias de autocuidado, pero hacerlo de modo adecuado y no sobrecargarlos con información o generarles temor excesivo.


¿Qué podemos hacer los adultos?


Es importante promover en los niños la divulgación de una situación riesgosa o de abuso, más que el decir NO de antemano.

Pero revisemos algunas acciones generales y específicas en relación a la prevención:

Es fundamental que primero tomemos consciencia de la importancia que desarrollemos acciones que reducirán el riesgo que nuestros niños y niñas sean víctimas de cualquier tipo de abuso:
  • Promoción autoestima positiva
  • Desarrollo de la asertividad y capacidad para registrar y validar las sensaciones de malestar o de una  incomodidad
  • Desarrollo de la capacidad para identificar y expresar emociones


Además, es importante:
  • Transmitir una visión positiva del mundo, de los otros, de uno mismo, de su propio cuerpo.
  • Transmitir una visión positiva y sana de la sexualidad


Como acciones más directas y específicas, podemos considerar:
  • Hablarles de qué es el abuso sexual. Desde que el niño o la niña tiene posibilidad de comprender lo que se le dice, es necesario explicarle, qué es el abuso sexual y que por lo general se trata de un adulto que quiere “jugar” con sus partes íntimas y luego pedirle que no cuente nada a nadie. Sin generarle miedos o sobrecargarlos con información.
  • Transmitirle a los niños según su edad y capacidad de comprensión nociones básicas de autocuidado:

  • Enseñarles a identificar las partes íntimas de su cuerpo, las cuales ninguna persona debe tocar, salvo mamá/papá o el médico cuando es necesario. Ejemplo: las partes íntimas son aquellas que cubre el traje de baño.
  • Respeto por el cuerpo. La idea de “mi cuerpo es mi territorio” debe ser un lema para los niños y las niñas. “Es mi territorio y nadie lo toca sin mi permiso”.
  • Reconocer diversos tipos de caricias. Las que hacen sentirse bien y las que molestan, y hacen sentir mal. Enseñarles a desconfiar cuando alguien les hace una caricia y les dice que no se lo cuenten a nadie.
  • Es necesario que sepan identificar el abuso y diferenciarlo de otro tipo de contactos normales. Hay que dejarles claro es importante avisar a las personas de su confianza sobre contactos inadecuados (los que tienen intención sexual o les desagradan), pero sin fomentar el miedo al contacto con los seres queridos.
  • Reacción ante la amenaza o el obsequio. Enseñar a los niños y niñas a no aceptar dinero o favores de extraños y  que no acepten nunca pasear con alguien a quien no conocen. Proporciónales la confianza en TI PRINCIPALMENTE, para poder contarte y pedir apoyo. Además explícales que es posible llamar la atención, gritar y crear un escándalo ante estas situaciones.
  • Enseñarles a decir NO.  Hay que decirles que ellos/as no tienen por qué estar de acuerdo, que tiene el derecho a decir que NO les toquen su cuerpo y NO les invadan/ NO cuando quieren tocarles su cuerpo y NO a que invadan su intimidad.

La importancia del Vínculo


Resulta fundamental como medida de prevención el cuidar y supervisar a los niños. Pero sabemos que ello no es garantía de nada. Es  importante que revisemos nuestras propias prácticas:

Por ejemplo, comencemos por respetar al niño en sus decisiones, tiempos y formas de acercamiento a los otros. Conductas muy propias de los padres, tales como “dele un beso a la “tía” (que posiblemente no conoce) o actitudes que reflejen confianza ciega en personas extrañas (“pero si es xx es de confianza") no ayudan a los niños a aprender a distinguir lo que el otro y otra les produce o a reconocer emociones y sensaciones que experimentan.

Desarrollemos un vínculo de buen trato con nuestros niños, ya que les permitirá tener experiencias de contraste.

Qué tanto nos contactamos con nuestros niños, sabemos qué les sucede mientras no estamos, conocemos sus cambios de ánimo. Es importante como adultos nos percatemos de cualquier cambio de comportamiento o señales enviadas por el niño.

¿Qué tan informado estoy sobre este tema?: es necesario nos sensibilicemos y nos informemos.

Si algo puede resumir la prevención, es la generación de un marco de comunicación y confianza: El VÍNCULO con nuestros niños es la base



ALGUNAS INDICACIONES ACERCA DE QUÉ HABLAR 
SEGÚN LA EDAD DEL NIÑO Y NIÑA
Plan de prevención de acuerdo a cada edad


  • 18 Meses: Enseñe a su niño/a los nombres apropiados de las partes del cuerpo.
  • 3-5 Años: Enseñe a su niño/a  las “partes privadas” del cuerpo y a decir “NO” a cualquier cosa que le desagrade o asuste. Enséñele que tiene derecho a la privacidad de su cuerpo. Nadie debe tocarlo o mirarlo de una forma desagradable. Puede negarse a ello. Dele respuestas directas a sus preguntas acerca del sexo.
  • 5-8 Años: Hable con las niñas y niños de la existencia de abusos sexuales y de cómo se producen.  Explíquele sobre la seguridad lejos de casa y la diferencia entre un cariño bueno y un cariño malo. Aliente a su hijo/a a conversar acerca de experiencias que lo hayan atemorizado. Enséñeles a que los acercamientos sexuales por parte de adultos son malos y castigados por la ley; que son delitos
  • 8-12 Años: Enséñele seguridad personal. Explíquele las reglas de la conducta sexual aceptadas por la familia y cómo evitar situaciones molestas y peligrosas. Explicarle las formas en que los agresores tratan de intimidar para que guarden el abuso en secreto y que nunca deben guardar este tipo de secretos aunque se lo pidan o les amenacen.
  • 13-18 Años: Destaque la seguridad personal. Explíquele acerca de la violación, las infecciones de transmisión sexual y el embarazo indeseado. No hable sólo de la sexualidad reproductiva; la sexualidad sana comprende la integralidad tanto física como valórica y espiritual, así como el respeto al propio cuerpo y al de los demás.


Insistimos que nuestra intensión como CGPA no es alarmar sobre el tema, sino, hacernos cargo de la importancia que hoy en día tiene el aspecto sexual en nuestra sociedad.

Han existido, existen y seguirán existiendo situaciones preocupantes al respecto, sin embargo, con la entrega de las herramientas adecuadas a nuestros hijos para enfrentar situaciones no deseadas, tendremos un camino bastante avanzado para nuestra tranquilidad.

Recuerden siempre que la confianza es la base para una buena comunicación. Y ésta es esencial para prevenir o conocer cualquier aspecto (deseado o indeseado) que nuestro hijo esté experimentando.


Links a consultar:








Ana María Donoso F.
Tania Vallejos M.

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